elizabethchirinos
miércoles, 19 de junio de 2013
Conociendo el Sistema Nervioso Central
El sistema nervioso
El sistema nervioso, uno de los más complejos e importantes de nuestro organismo, es un conjunto de organos y una red de tejidos nerviosos cuya unidad básica son las neuronas. Las neuronas se disponen dentro de una armazón con células no nerviosas, las que en conjunto se llaman neuroglia.
El sistema nervioso tiene tres funciones básicas: la sensitiva, la integradora y la motora.
La función sensitiva le permite reaccionar ante estímulos provenientes tanto desde el interior del organismo como desde el medio exterior.
Luego, la información sensitiva se analiza, se almacenan algunos aspectos de ésta y toma decisiones con respecto a la conducta a seguir; esta es la función integradora.
Por último, puede responder a los estímulos iniciando contracciones musculares o secreciones glandulares; es la función motora.
Para entender su funcionalidad, el sistema nervioso como un todo puede subdivirse en dos sistemas: el sistema nervioso central (SNC) y el sistema nervioso periférico (SNP).
¿Qué entendemos por sistema nervioso central?
Anatómicamente el sistema nervioso central está formado por el encéfalo y la médula espinal, ambos compuestos por varios millones de células especializadas llamadas neuronas, dispuestas ordenadamente y comunicadas entre sí y con los efectores por medio de prolongaciones denominadas axones y dendritas.
Las neuronas se disponen dentro de una armazón con células no nerviosas, las que en conjunto llamaremos neuroglia.
El sistema nervioso central está protegido por envolturas óseas y por envolturas membranosas.
Las envolturas óseas son el cráneo y la columna vertebral.
Las envolturas membranosas, en conjunto llamadas meninges, se denominan duramadre, aracnoides y piamadre.
- El Encéfalo:
El encéfalo es una parte importante de nuestro sistema central. Está formado por tres órganos que son:
- Bulbo raquídeo:
El bulbo raquídeo o médula oblongata es la parte más baja y vital de todo el encéfalo y contiene importantes centros de control para el corazón y los pulmones.Internamente, en la porción inferior, el bulbo presenta distribuida la sustancia gris y blanca de un modo similar a la de la médula, mientras que en la porción superior, no.
En la mitad inferior se hallan los mismos haces de sustancia blanca y el mismo eje de materia gris de la médula. En su mitad superior la estructura varía. Los haces que forman la sustancia blanca cambian de posición, y el eje de sustancia gris se fragmenta en una serie de núcleos grises
Fisiología del bulbo raquídeo
La conformación estructural del bulbo, semejante al de la médula espinal, es factor decisivo en la igualdad de funciones, que ambos órganos realizan.
En efecto, el bulbo no difiere de la médula en cuanto a sus funciones: conduce impulsos nerviosos sensitivos y motores y es centro de actos reflejos.
El bulbo, tiene centros de actos reflejos de la vida vegetativa y de la vida de relación. Es decir controla órganos importantísimos para que el organismo se mantenga con vida. Entre estos centros explicaremos la función del: centro respiratorio, cardíaco, vasomotor y el de la deglución.
En efecto, el bulbo no difiere de la médula en cuanto a sus funciones: conduce impulsos nerviosos sensitivos y motores y es centro de actos reflejos.
El bulbo, tiene centros de actos reflejos de la vida vegetativa y de la vida de relación. Es decir controla órganos importantísimos para que el organismo se mantenga con vida. Entre estos centros explicaremos la función del: centro respiratorio, cardíaco, vasomotor y el de la deglución.
1. Centro respiratorio: en este centro hay neuronas que controlan la inspiración y la espiración. Una lesión en este sitio, produce la muerte por asfixia.
Este centro se activa principalmente cuando detecta en la sangre altas concentraciones de dióxido de carbono, pero también a los cambios en la concentración de oxígeno, temperatura y estados emocionales.
En relación con este centro se hallan en el centro del estornudo, la tos y el bostezo.
Este centro se activa principalmente cuando detecta en la sangre altas concentraciones de dióxido de carbono, pero también a los cambios en la concentración de oxígeno, temperatura y estados emocionales.
En relación con este centro se hallan en el centro del estornudo, la tos y el bostezo.
2. Centro cardíaco: Este centro actúa moderando el ritmo cardíaco, es cardioinhibidor.
3. Centro vasomotor: Su acción constrictora es importante para mantener la presión sanguínea arterial. Al igual que sobre el centro respiratorio, actúan sobre este altas concentraciones de dióxido de carbono.
4. Centro de la deglución: Rige el mecanismo de la deglución (tragar).
Además de los centros nombrados se hallan, en el bulbo raquídeo, el centro del vómito, de la salivación y el sudorífico.
- Cerebelo: es el centro del equilibrio y controla los movimientos voluntarios.
Es una estructura que se ubica detrás del tronco encefálico y debajo del lóbulo occipital de los hemisferios cerebrales. En su parte externa, está formado por una sustancia gris y en la interna por una sustancia blanca. Su función es dirigir la actividad motora del individuo. Controla movimientos musculares amplios (motricidad gruesa) como caminar, y otros más específicos (motricidad fina) como poner la llave en la cerradura o enhebrar una aguja. Es una estructura con muchas circunvoluciones situada por detrás del cuatro ventrículo y de la protuberancia y unido al tronco cerebral por haces de fibras aferentes, que le llevan impulsos procedentes de la médula, bulbo, puente y cerebro medio y anterior. A su vez, de los núcleos del cerebelo nacen fibras eferentes para cada una de estas regiones.En el cerebelo la sustancia gris está en la corteza, mientras que la blanca está en el centro. El cerebelo tiende a ser grande y bien desarrollado en los animales capaces de movimientos precisos y finos; y su extirpación produce pérdida de la precisión y de la coordinación de los movimientos.El cerebelo se asemeja morfológicamente a una mariposa, con un cuerpo central alargado en sentido posteroanterior y dos alas dispuestas lateralmente a él, denominadas lóbulos cerebelosos: Las dos superficies del cerebelos (superior cóncava e inferior convexa) son bastante irregulares por la presencia de numerosos surcos más o menos profundos y curvilíneos, con una concavidad anterior y medial. La superficie cerebelosa, y algunos núcleos situados en el interior, están constituidos por sustancia gris (núcleo del techo, núcleo dentado, etc.); la sustancia blanca ocupa la parte restante y contiene numerosas fibras nerviosas, aferentes y eferentes, que llegan o salen del cerebelo a través de los pedúnculos cerebelosos superiores, medios e inferiores. Además se encuentran un discreto número de fibras nerviosas comisurales que ponen en relación zonas del hemisferio del mismo significado funcional y fibras nerviosas asociativas interpuestas entre las láminas de sustancia delimitada por los surcos cerebelosos. De gran importancia son los núcleos dentados, inmersos uno a cada lado en cada lóbulo y constituidos por una estría de sustancia gris, flexuosa, que delimita internamente una zona de sustancia blanca, característicamente reconocible en sección transversal del órgano y que recorre diferentes fibras nerviosas de conexión entre el cerebro y el bulbo, entre el cerebelo y el tálamo óptico, etc.Desde el punto de vista histológico las corteza cerebelosa presenta capa externa o molecular formada por células de pequeñas dimensiones, con numerosas prolongaciones; una capa interna o granular, o células de distintas formas y dimensiones y por último, una capa intermedia compuestas por células voluminosas (células de Purkinje), provistas de numerosísimas prolongaciones dendríticas, que alcanzan la capa molecular, y prolongaciones neuríticas que, penetrando en la capa alcanzan los núcleos de sustancias del cerebelo. Están además presentes células de neuroglia distribuidas en forma diferente.
Funciones:
Se asocia a actividades motoras iniciadas en otras partes del sistema nervioso. Contribuye al control de los movimientos voluntarios proporcionándoles precisión y coordinación. Regula y coordina la contracción de los músculos esqueléticos. Controla los impulsos necesarios para llevar a cabo cada movimiento, apreciando la velocidad y calculando el tiempo que se necesitará para alcanzar un punto deseado. Así mismo, frena los movimientos en el momento adecuado y necesario. Ayuda a predecir las posiciones futuras de las extremidades. Es esencial para el mantenimiento de la postura y el equilibrio por sus conexiones kinestésicas y vestibulares.
- Cerebro: es la parte más voluminosa del encéfalo, recibe información de los órganos de los sentidos y es lugar donde residen nuestra memoria, nuestra inteligencia y nuestros sentimientos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






